La violencia escolar exige tomar conciencia de sus causas y reforzar acciones preventivas que protejan la convivencia
La violencia escolar es un término que se refiere a cualquier forma de agresión entre estudiantes o escolares y adultos, en las inmediaciones de un centro educativo. Es un fenómeno muy extendido, ya que esta presente en cada país.
Algunas de las diversas formas que puede tomar son castigos corporales y abuso, acoso escolar o ciberacoso, comentarios con connotación sexual, riñas físicas y violencia psicológica como serian las burlas dañinas, insultos y exclusión o denegación de recursos.
Los niños mas vulnerables se enfrentan a un riesgo mayor de ser víctimas de acoso, normalmente tratándose de habitantes de comunidades marginadas o familias pobres, gente con identidades de genero distintas incluyendo a los que tiene alguna discapacidad, y los migrantes o refugiados.
La violencia es un problema creciente afectando a uno de cada diez niños. Según estadísticas de la U.N.E.S.C.O más del 36 % de los jóvenes vulnerables se ve afectado por una riña física con otro alumno y uno de cada tres ha sido violentado físicamente al menos una vez al año.
Las consecuencias del acoso son muy variadas, por ejemplo, es asociado con dolores de cabeza, trastornos del sueño, depresión y pensamientos suicidas, también es asociado con los comportamientos de riesgo serian el consumo de drogas o el tabaquismo entre muchas otras sustancias. Por otro lado, la violencia sexual entre adolescentes puede conducir a un mayor uso de narcóticos, trastorno depresivo y problemas de salud siendo uno de ellos los embarazos no deseados, esto lleva a una mayor probabilidad de sufrir violencia o perpretarla en la edad adulto. En el ámbito escolar afecta llevando a persona vulnerada a sufrir bajas en su rendimiento.
Aunque mayormente las medidas puedan llegar a no servir o ser aplicadas correctamente en algunas instituciones, las previsiones son las siguientes: Centrarse en la prevención, la intervención inmediata junto con la aplicación de protocolos, incluyendo la promoción de la comunicación abierta, enseñanza de la empatía siendo las habilidades sociales una parte importante, y la creación de un plan de acción para abordar los casos.
Es recomendado: La implementación de actividades lúdicas y participativas, en el marco prácticas pedagógicas restaurativas; como la mediación escolar, talleres, charlas y espacios de dialogos que fortalezcan la cultura de reconciliación, perdón y construcción de paz.
Por: Emilia Cofre.
Edición: Christopher Gajardo.
Proyecto Conectados – Colegio Saint Thomas, Valparaíso (2025).
Fuentes: U.N.E.S.C.O – Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la ciencia y la Cultura.
Entornos de aprendizaje seguros: Prevención y tratamiento de la violencia en las escuelas y sus alrededores.
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