Investigación contó con la participación del profesor Jaime Antonio Pulgar Álvarez, docente de Educación Física y Salud del Colegio Saint Thomas.
La rapidez para reaccionar ante una señal luminosa, esquivar un objeto o responder frente a un estímulo cotidiano podría depender de algo más profundo que los reflejos físicos. Un estudio realizado en adolescentes de la Región de Valparaíso reveló que la capacidad de atención y concentración influye directamente en la velocidad de reacción mano-ojo.
La investigación, difundida académicamente a través de ResearchGate en septiembre de 2022 bajo el título *“Relationship between Attention Capacity and Hand-Eye Reaction Time in Adolescents between 15 and 18 Years of Age”*, fue desarrollada por académicos e investigadores de la Universidad de Las Américas, entre ellos Jaime Antonio Pulgar Álvarez, profesor de Educación Física y Salud del Colegio Saint Thomas, quien comentó: “La atención cumple un papel clave en la velocidad de respuesta motora”. El trabajo buscó comprender cómo se relacionan las habilidades cognitivas con las respuestas motoras durante la adolescencia, una etapa clave del desarrollo cerebral.
Para llevar adelante el análisis participaron 31 estudiantes de entre 15 y 18 años, provenientes de establecimientos educacionales de la Región de Valparaíso. El grupo estuvo compuesto por 19 hombres y 12 mujeres, quienes fueron sometidos a distintas evaluaciones orientadas a medir tanto su capacidad de atención como su velocidad de reacción frente a estímulos visuales.


Los investigadores utilizaron la batería psicopedagógica Evalúa-10 para analizar los niveles de atención y concentración de los participantes. Posteriormente, aplicaron pruebas de tiempo de reacción mano-ojo mediante dispositivos BlazePod, una tecnología basada en sensores luminosos que permite medir con precisión la rapidez con la que una persona responde a estímulos visuales simples y complejos.
Los resultados sugieren una relación clara. Los adolescentes que obtuvieron mejores niveles de atención y concentración también registraron tiempos de reacción más rápidos. En otras palabras, mientras mayor era la capacidad de enfocarse y procesar información relevante, menor era el tiempo que tardaban en responder ante los estímulos.
Según los autores, esto ocurre porque la atención permite al cerebro filtrar información innecesaria y priorizar aquella que requiere una respuesta inmediata. Ese proceso, aunque ocurre en fracciones de segundo, resulta fundamental tanto en actividades deportivas como en situaciones cotidianas y académicas.
Otro de los hallazgos que llamó la atención de los investigadores fue la diferencia observada entre hombres y mujeres en las pruebas de reacción. Los varones lograron tiempos más rápidos en todas las evaluaciones realizadas. Sin embargo, el estudio aclaró que no existieron diferencias significativas entre ambos grupos respecto a los niveles de atención y concentración, lo que abre nuevas interrogantes sobre los factores que podrían explicar estas variaciones.
El trabajo también puso énfasis en el rol que cumplen la actividad física y la coordinación motora en el desarrollo de estas capacidades. Los autores plantean que el ejercicio físico no solo beneficia la salud corporal, sino que también puede mejorar funciones cognitivas relacionadas con la atención y la velocidad de respuesta.
A esto se suma el proceso de maduración cerebral propio de la adolescencia. Durante esos años, el cerebro continúa desarrollando conexiones neuronales asociadas a funciones ejecutivas, coordinación motora y procesamiento de información, elementos esenciales para reaccionar de manera rápida y eficiente.
Pese a los resultados obtenidos, los autores reconocieron algunas limitaciones. Entre ellas, las dificultades generadas por la pandemia de COVID-19, que redujeron la participación de estudiantes y limitaron la posibilidad de ampliar la muestra o comparar distintos contextos educativos.
Aun así, el estudio representa un aporte relevante para comprender cómo se relacionan las habilidades cognitivas y motoras en adolescentes chilenos. Sus conclusiones apuntan a que la atención no solo influye en el aprendizaje escolar, sino también en capacidades físicas y neurológicas fundamentales para el desempeño diario.
Investigaciones anteriores ya habían advertido la relación entre atención y tiempo de reacción. Estudios citados por los autores, como los de Reigal y colaboradores (2019), sostienen que esta habilidad física puede variar según el estado corporal, el tipo de estímulo y la modalidad sensorial.
El trabajo deja abierta una línea de análisis que podría ser clave en el futuro: entender de qué manera el entrenamiento físico, los hábitos de concentración y el desarrollo cerebral pueden potenciar el rendimiento cognitivo y motor en jóvenes. Esto podría contribuir al desarrollo físico, cognitivo y académico de los adolescentes, especialmente en áreas relacionadas con la concentración escolar, el entrenamiento deportivo y las funciones cognitivas.
**Fuente principal:** Huerta Ojeda et al. (2022), *“Relationship between Attention Capacity and Hand-Eye Reaction Time in Adolescents between 15 and 18 Years of Age”*, disponible en ResearchGate.

